Reseña de la Película: The Social Dilemma

Si estás remotamente conectado a cualquier tipo de cultura, probablemente hayas oído hablar del nuevo documental The Social Dilemma. Al momento de escribir este artículo, el programa ha entrado en el Top 10 de tendencias en los EE. UU. (Sé que alcanzó al menos el número 4, pero no pude confirmar su posición máxima), y tiene un 90% en Rotten Tomatoes, recibiendo críticas muy favorables de muchos críticos. Ya existe una variedad de reseñas en línea de sitios de primer nivel como The New York Times, The Wall Street Journal e incluso el legendario crítico de cine Roger Ebert. Aun así, sentí que podía ofrecer una opinión única al respecto como alguien que vive y respira privacidad, pero que también se esfuerza por hacer que esos temas sean accesibles para “la persona promedio”.

Sobre el Director y la Película

Jeff Orlowski es un experimentado realizador de documentales. Algunas de sus obras más conocidas incluyen Chasing Ice y Chasing Coral, ambas películas sobre el impacto del cambio climático en el mundo. Ha trabajado para grandes empresas como Apple, National Geographic y Stanford y fundó su propia productora destinada a producir películas “socialmente relevantes”.

The Social Dilemma se estrenó en Netflix el 9 de septiembre de 2020. El documental presenta entrevistas con algunos de los nombres más influyentes de Silicon Valley, como el creador del botón “Me gusta” de Facebook, el fundador de Pinterest y el ex “Design Ethicist” de Google. Estas son algunas de las personas que trabajaron para hacer que las redes sociales fueran tan adictivas como lo son actualmente. El documental se centra principalmente en Facebook e Instagram, aunque menciona brevemente otras plataformas de redes sociales, y analiza la naturaleza adictiva de las redes sociales, cómo llegó a ser así, cómo funciona actualmente y el impacto que tiene la adicción y la naturaleza algorítmica en el mundo real, desde el aumento de las tasas de depresión en los adolescentes hasta la división social y política y la violencia.

Lo Bueno

Antes de ver la película, lo que más me llamó la atención fueron las personas entrevistadas. Si bien la película presenta a algunos defensores de la privacidad como Shoshana Zuboff y Jaron Lanier, se centra principalmente en los ex ejecutivos de Silicon Valley. Personalmente, creo que tiene mucho peso cuando el mismo creador de algo dice públicamente “esto no es lo que pretendía y debe cambiar”. Tiene mucho más peso que cualquier otra persona.

También me gusta mucho que el documental no se centre en absoluto en la privacidad o la seguridad. Con frecuencia, en mis conversaciones con personas que no se dedican a la privacidad, encuentro que estos temas no les interesan mucho. Se sienten intangibles, nebulosos y desconectados. La persona promedio no se siente en riesgo de ser engañada, acechada o atacada. Pero cosas como la división política, la depresión y la adicción a las pantallas, son cosas con las que muchas personas luchan, y en la remota posibilidad de que tu no luches con uno de estos problemas personalmente, probablemente conozcas a alguien cercano que lo haga. Estos problemas afectan a casi todos, y creo que este fue un enfoque fantástico para el documental.

Lo Malo

Comencemos con algo con lo que todos puedan estar de acuerdo: las recreaciones fueron una mala idea. Sospecho que el objetivo de las recreaciones era crear un contexto para las entrevistas, dar ejemplos concretos y visualizaciones de cómo funciona, y crear algo con lo que los espectadores pudieran identificarse en lugar de un grupo de hombres blancos hablando sobre cómo esto no era lo que pretendían crear. En cambio, encontré muy “escolares”, su simplificación excesiva y su hipérbole. No estoy seguro de si el problema fue la escritura o las representaciones en sí mismas, pero realmente no ayudaron a la película.

A pesar del esfuerzo por crear contenido fácil de ver, dos de las tres personas que conozco personalmente que vieron la película no la terminaron de ver. Quiero advertir contra el uso de evidencia anecdótica (la película alcanzó el número 4. Claramente muchas personas terminaron de verla), creo que eso dice algo. De esas tres personas, la que terminó de verlo se asustó por completo y ahora está muy preocupada por su privacidad y el uso de las redes sociales. De los dos que no terminaron, uno dijo que era aburrido y el otro dijo que sentía que la película se estaba repitiendo. Ambos llegaron aproximadamente a la mitad de la película. Si bien me doy cuenta de que no puedes complacer a todos, y aunque personalmente no estoy de acuerdo con las dos críticas negativas que me dieron estas dos personas, vale la pena señalar si estás perdiendo público objetivo para examinar por qué. Busco constantemente comentarios de la gente en mi web porque quiero saber si hay problemas para comunicar lo que considero que son cuestiones importantes para llegar a la mayor cantidad de personas posible y convencerlas.

Veredicto Final

Personalmente disfruté mucho del documental y lo recomiendo. Para las personas dentro de la comunidad de privacidad, no proporciona mucho material de aprendizaje. Para las personas que no lo son, algo de esto será obvio, el tipo de cosas que sospechamos desde el principio pero que nunca confirmamos. Pero para algunas personas, parte o gran parte de la información será reveladora y completamente nueva. Mucho de lo que se dice en la película puede sonar a teorías conspirativas provenientes de paranoicos como yo, pero en realidad proviene de las personas que construyeron el sistema. ¿Acaso son ellos paranoicos también? Le da a las afirmaciones un nuevo nivel de peso y autoridad. Creo que solo eso hace que valga la pena verlo.

Más Sobre la Película

Puede visitar el sitio web oficial de The Social Dilemma aquí. Actualmente se puede ver en Netflix.

Puede encontrar más servicios y programas recomendados en TheNewOil.org. También puedes recibir actualizaciones diarias de noticias sobre privacidad en @thenewoil@freeradical.zone o apoyar mi trabajo de diversas maneras aquí. Puedes apoyar estas traducciones con Monero.